Control de temperatura en alimentos: el error invisible que puede costarle caro a tu local HORECA o de alimentación

En un local HORECA o en un establecimiento de alimentación hay errores que se ven rápido: una cámara desordenada, un producto caducado, una superficie sucia o una elaboración sin identificar. Pero hay otros errores mucho más peligrosos porque no se ven.

Uno de ellos es la temperatura.

Una cámara frigorífica puede parecer que funciona correctamente. La puerta puede cerrar bien, el motor puede sonar como siempre y el producto puede tener buen aspecto. Sin embargo, si durante varias horas la temperatura ha estado fuera de rango, el riesgo ya existe.

Y ahí está el problema: lo que no se mide de forma continua, muchas veces se detecta tarde.

La temperatura no es un trámite del APPCC

En hostelería y alimentación, el control de temperatura no debería verse como una tarea más para rellenar una hoja.

Es una medida preventiva.

La conservación en frío ayuda a frenar la multiplicación de microorganismos y a mantener los alimentos en condiciones adecuadas hasta su elaboración, servicio o venta.

Especialmente en productos sensibles como carnes, pescados, lácteos, salsas, postres, elaboraciones, productos cocinados o alimentos listos para consumir.

Cuando la temperatura no se controla correctamente, pueden aparecer tres problemas importantes:

  • Riesgo para la seguridad alimentaria.
  • Pérdida de producto.
  • Falta de evidencias ante una inspección o auditoría.

El problema del registro manual

Muchos establecimientos siguen tomando la temperatura de sus cámaras de forma manual: una lectura al abrir, otra al cerrar y una firma en una hoja.

Ese control puede ayudar, pero tiene una limitación muy clara.

La cámara no falla solo cuando alguien la mira.

Puede fallar de madrugada, durante un servicio, en un cambio de turno, después de una puerta mal cerrada o por una avería progresiva del equipo frigorífico.

Y si solo se toma la temperatura una o dos veces al día, todo lo que ocurre entre medias puede quedar sin registrar.

El papel recoge un momento concreto.

Pero la seguridad alimentaria necesita conocer la evolución completa.

Qué puede provocar una subida de temperatura

En el día a día de un restaurante, hotel, obrador, supermercado, carnicería, pescadería, farmacia o comercio de alimentación, una desviación de temperatura puede producirse por causas muy habituales:

  • Puertas mal cerradas.
  • Cámaras demasiado llenas.
  • Introducción de producto caliente.
  • Cortes eléctricos.
  • Caídas de internet o de comunicación.
  • Averías del compresor.
  • Pérdida de frío por mal cerramiento.
  • Desescarches irregulares.
  • Mala circulación del aire dentro de la cámara.
  • Aperturas continuas durante el servicio o la venta.

Muchas veces, el problema no empieza como una gran avería.

Empieza como una pequeña desviación que se repite cada día hasta que termina afectando al producto, al consumo eléctrico o al funcionamiento del equipo.

No es solo saber la temperatura, es saber qué ha pasado

Ante una desviación, no basta con saber que una cámara ha subido de temperatura.

Hay que poder responder a preguntas como:

  • ¿Cuándo empezó la subida?
  • ¿Cuánto tiempo duró?
  • ¿Qué temperatura máxima alcanzó?
  • ¿Volvió la cámara a su rango normal?
  • ¿Ha ocurrido más veces?
  • ¿Puede tratarse de una avería?
  • ¿Qué productos había dentro?
  • ¿Qué medida correctora se ha aplicado?

Cuando el control se hace de forma manual, responder a estas preguntas puede ser complicado.

Cuando hay datos registrados, la decisión se toma con más seguridad.

Del control manual al control automático

Automatizar el control de temperatura permite registrar datos de forma continua, detectar desviaciones y recibir avisos cuando algo empieza a ir mal.

Esto cambia la forma de trabajar.

Ya no dependes de que alguien se acuerde de apuntar la temperatura. Ya no tienes que buscar hojas cuando llega una inspección. Ya no descubres una avería cuando el género ya está afectado. Ya no tomas decisiones solo por intuición.

Con un sistema automático, el negocio puede consultar históricos, revisar gráficas, recibir alertas y generar informes cuando los necesite.

Cómo ayuda doBBox

doBBox es un sistema inalámbrico de control de temperatura y humedad para cámaras frigoríficas, congeladores, vitrinas y zonas de conservación.

Los sensores registran los datos y los envían a la plataforma para que el responsable pueda consultar la información desde el móvil o el ordenador.

Además, permite recibir alertas ante subidas o bajadas de temperatura, cortes de comunicación o posibles incidencias en los equipos.

El objetivo es sencillo: que el negocio tenga sus cámaras controladas sin depender únicamente de registros manuales.

Más control, menos preocupaciones

En seguridad alimentaria, la temperatura no es un detalle menor.

Es una barrera de control.

Un buen sistema de control de temperatura ayuda a proteger al cliente, reducir pérdidas, anticipar averías, mejorar la gestión del APPCC y demostrar que el establecimiento trabaja con criterio.

Porque una cámara frigorífica no debe darte información solo cuando alguien la mira.

Debe avisarte cuando algo empieza a ir mal.

¿Quieres mejorar el control de tus cámaras frigoríficas?

En doBBox ayudamos a negocios de hostelería, alimentación y farmacia a controlar la temperatura y humedad de sus equipos de frío de forma automática.

Consulta cómo podemos ayudarte en www.dobbox.com